Estefanía Pasquini comunicó lo que sucede con el doctor Alberto Cormillot ESPECTÁCULO El Intransigente
Siempre sincera, directa y sin tapujos. De esta manera es como se muestra nada más y nada menos que Estefanía Pasquini, la reconocida nutricionista que se encuentra casada desde hace años con el doctor Alberto Cormillot, con quien conformó una familia tras la llegada de su hijo Emilio.
Ahora, fue noticia por el descargo que dejó en su cuenta de Instagram, defendiendo su relación a pesar de la diferencia de edad. «A medida que pasan los años, me doy cuenta qué mal entendía al amor. Solía pensar que el amor es eso que todos cuentan. Parecerse, pensar igual o muy parecido, caminar siempre al mismo ritmo. Hasta que te das cuenta de que nada más lejano. Nosotros somos distintos», expuso.
«Venimos de épocas diferentes, miramos algunas cosas con otros ojos, tenemos tiempos, miedos y formas que no siempre coinciden. Y aun así… nos elegimos. Porque nuestro amor. Es ese lugar donde puedo ser yo sin explicarme tanto,
donde mis luces y mis sombras tienen espacio, y las tuyas también», apuntó.
«Con los años, el rosa del comienzo cambia. La vida se mete en el medio. Aparecen cansancios, desilusiones, ideas que no se comparten, momentos en los que uno va más rápido y el otro necesita frenar. A veces no entendemos al otro, a veces creemos tener razón, a veces duele. Pero nada de eso hace pensar ‘así no va, me voy’. No. Es al revés. Es decir: acá me quedo», dijo Estefanía Pasquini.
Inmediatamente, decidió ir por más. «Acá se habla, acá se discute con respeto, acá se aprende del otro, aunque piense distinto, aunque vea el mundo desde otro lugar, aunque tenga otra historia, otra edad, otra manera de vivir y sentir. Te amo no porque seas perfecto, sino porque sos real. Porque incluso cuando no estamos de acuerdo hay respeto. Porque cuando algo duele, se habla. Porque cuando pesa, se comparte», lanzó.
«Con vos aprendí que amar no es evitar las diferencias, sino abrazarlas sin soltarnos. Que no hace falta entenderlo todo del otro para querer quedarse. Que a veces amar es ceder, y otras, sostenerse fuerte de la mano. No somos iguales. Pero somos equipo. No siempre es fácil. Pero siempre es honesto. Y en este mundo donde todo corre, donde muchos se van al primer temblor, nosotros elegimos quedarnos. Elegirnos. Una y otra vez. Eso, para mí, es amor», finalizó.
