Por el parate económico, la recaudación fiscal ya es 7,5% menor a la de 2025
El bajón económico y las medidas del plan económico de Javier Milei están incidiendo de lleno en la recaudación fiscal. Las cifras de los ingresos fiscales de marzo así lo indican, al registrarse el octavo mes consecutivo de caída real interanual y una variación negativa del 4,5% para el tercer mes del año.
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), si se considera el primer trimestre de conjunto, las cuentas cierran en peores condiciones aún: hay una reducción de la recaudación del 7,5% con respecto al mismo período del año 2025, lo que implica una baja aproximada, en valores de marzo de 2026, de $ 4,2 billones. El informe fue realizado antes de la publicación del índice de inflación, con una estimación de aumento de precios del 3% en el tercer mes de este año.
Los números de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) indican que en marzo de este año los ingresos fiscales ascendieron a $ 16,07 billones, con un aumento nominal del 26,2% frente a una inflación del mismo período del 37,5% (tomando el 3% de aumento de precios de la Ciudad de Buenos Aires informado el viernes). Si se toma todo el trimestre, la recaudación total fue de $ 50,64 billones, con una variación interanual de solo el 22,7 por ciento.
La prominente reducción de la recaudación se debe a problemas concretos de la situación económica. El principal elemento, según los números de ARCA, son los “menores ingresos vinculados al comercio exterior” y la balanza comercial. El Iaraf analizó que la recaudación que más cayó fue la de los derechos a la exportación, con una baja del 35,3%, “habiendo incidido la eliminación de carga tributaria al sector agropecuario”, es decir, la baja de las retenciones. A su vez, indica que “los reintegros a la exportación de los últimos 12 meses habrían registrado una caída real interanual del 36%”.
También influye la dinámica económica general: en febrero hubo una reducción interanual de importaciones y de exportaciones, con un superávit que significó la mitad que el mismo mes de 2025. La recaudación por los derechos de importación también bajó (11,8%). El gobierno, a modo de justificación, planteó en el informe de ARCA que la desaceleración de las importaciones también se debe a “la alta base de comparación a causa del fuerte crecimiento que tuvieron en los primeros meses del año anterior”.
Los impuestos afectados por el consumo y la merma salarial también impactan en la caída de la recaudación. Iaraf consignó que el IVA neto de devoluciones y reintegros tuvo una baja cercana al 2,6% en términos reales. Este desempeño se debe al parate económico. Un informe privado de Worldpanel by Numerator reveló que la Argentina acumula cinco meses consecutivos con el consumo a la baja, con una caída del 8,2% en frecuencia de compra y del 4,7% en volumen de productos adquiridos. Dice el informe de Iaraf que “las devoluciones de IVA de los últimos 12 meses habrían tenido una caída real interanual del 28%”.
En la misma línea, plantea el Iaraf: “El segundo tributo de mayor importancia relativa, aportes y contribuciones de la seguridad social, habría descendido un 2,8% real interanual. Entre los factores explicativos se destacan el comportamiento del salario real y de la cantidad de empleo formal”.
En el caso del impuesto a las Ganancias, mostró una caída del 11,3% interanual, pero con un alto peso en el volumen de la recaudación: significa el 16,2% del total de los recursos tributarios nacionales. Además de la situación salarial, “influyó de manera negativa el cambio de administración tributaria originado en la modificación del esquema de anticipos de las empresas. Desde el año pasado hay nueve anticipos de 11,11% en lugar de diez anticipos, lo que determinó que en marzo no hubiera anticipos de las empresas que cierran balance en el mes de diciembre. Al comparar con marzo de 2025, que sí tuvo anticipo, surge una diferencia concreta”.
El impuesto a Bienes Personales también sufrió una baja (9,2%), mientras que la carátula Créditos y Débitos de la Cuenta Corriente y los combustibles tuvieron un alza: 4,7% y 35,3%. Sobre este último, informa ARCA: “El incremento se explica en mayor medida por las actualizaciones del impuesto”.
Las provincias
El escenario fiscal tiene, además, otro capítulo: el de las crisis de las cajas provinciales. La recaudación nacional que termina en manos de las provincias tuvo una baja un poco más leve que la que va a a las arcas centrales: 3,7% en marzo versus 4,8%, respectivamente, con un promedio general de 4,5 por ciento. La baja de impuestos de peso en la coparticipación (IVA y Ganancias) achica las transferencias a las provincias. Estas sufrieron una variación interanual negativa del 6,4% en las veinticuatro jurisdicciones (provincias y CABA) en el primer trimestre, que muestra números inferiores a los de 2020, en plena pandemia: $ 16,86 a $ 17 billones de pesos constantes, de acuerdo con los números de la consultora Politikón en base a cifras oficiales.
La crisis fiscal se traduce en un aumento de los reclamos salariales en las provincias. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), se registraron 92 conflictos laborales en los primeros tres meses del año. De ese total, el 80% sigue vigente.
